También es importante recordar que, como líderes, hemos de aprender a escuchar al otro y, en este sentido, no podemos olvidar que cuando nos confían emociones no debemos juzgarlas, es una falta de respeto hacia el que nos las transmite, pero siempre se puede escuchar. El desafío del líder está en saber guiarnos y ayudarnos a transformar una emoción de inactividad en iniciativa y acción.
El enfoque. Es nuestra misión y nuestra visión, es el que proporciona un contenido, un sentido, el valor a nuestras acciones y activa nuestro deseo. El líder se convierte en un maestro que puede ayudarnos a encarar cada problema que se nos presente, a través del aprendizaje. La actitud habitual hacia lo que no comprendemos es conquistarlo, pero la conquista no nos garantiza el entendimiento y, en consecuencia, nos garantía de solución. Sin embargo, es a través del deseo de aprender como podemos acercanos más fácilmente a la consecución del problema con éxito. Para aprender necesitamos activar la curiosidad, la cual posee su propia vitalidad, su propia intensidad.
En el aprendizaje no existe ni el que enseña ni el enseñado, sino sólo el aprender. Así llegamos a lo que considero que es la clave fundamental del líder: la capacidad, la voluntad y el enfoque hacia el aprendizaje continuo, la capacidad de dejarse sorprender por la vida en cada mínimo detalle.
Aprender es vivir. La tradición es conocimiento y el fin del conocimiento es el principio de la inteligencia.
Cita de Jiddu Krishnamurti
Texto extraído del libro Feng Shui en la empresa de Maru Canales




Desprendimiento, como un vaso que cuando está lleno no puedes echarle nada más porque se desborda, necesitamos desprendernos de todo lo que sabemos a través de la humildad, la clave imprescindible del aprendizaje.
Lo oí y lo olvidé.
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