
¡Qué fácil resulta olvidarse del pasado!
Esta se la conclusión a la que llego tras la experiencia vivida en casi 3 décadas dedicado al desarrollo de software.
La primera vez
La primera vez que aprendes a usar un lenguaje de programación o una herramienta de desarrollo, todo es nuevo, apenas existen barreras de aprendizaje, ni barreras de entrada. Tampoco tienes lastres del pasado. Todo es sumar, sumar y sumar…
Pasado un tiempo, que depende de la dedicación y de cada programador adquieres un nivel que te permite abordar proyectos cada vez más complejos. Finalmente, terminas convirtiéndote en un experto de esa herramienta y, durante años desarrollas software e implantas aplicaciones en nuevos clientes.
La hora del cambio
El software no es diferente al resto de tecnologías, con el paso de los años se cumple un ciclo tecnológico y comienza otro. Cada ciclo suele obligar a un cambio de lenguaje, herramienta o plataforma de desarrollo.
A diferencia de lo que ocurrió la primera vez, ahora existen multitud de barreras que dificultan el cambio:






Tras los interesante comentarios realizados por Manuel Tovar en el 

Nada descubro si afirmo que el software online es el futuro. Es cierto que nos gusta “poseer” y descargar contenidos, películas, música o software en nuestro disco duro, pero no es menos cierto que todo lo online lleva aparejado el sinónimo de accesible desde cualquier sitio y en cualquier momento.
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