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	<title>Comentarios en: Relojes</title>
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	<description>Velneo, tecnología y empresa</description>
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		<title>Por: cdominguez ( César )</title>
		<link>http://jarboleya.com/2009/01/04/relojes/#comment-545</link>
		<dc:creator>cdominguez ( César )</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Jan 2009 15:43:14 +0000</pubDate>
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		<description>Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño
infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan
solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure
porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan
solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás
contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te
regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo
pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un
bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de
darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga
siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las
vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico.
Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al
suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca
mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los
demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para
el cumpleaños del reloj.

Julio Cortazar</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño<br />
infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan<br />
solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure<br />
porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan<br />
solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás<br />
contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te<br />
regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo<br />
pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un<br />
bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de<br />
darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga<br />
siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las<br />
vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico.<br />
Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al<br />
suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca<br />
mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los<br />
demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para<br />
el cumpleaños del reloj.</p>
<p>Julio Cortazar</p>
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